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FRENTE A FRENTE

A. René de Nicolás y García







La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.



El castellano es la lengua española del Estado.



Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.







miércoles, 10 de marzo de 2010

Aguirre anuncia una "campaña de rebelión" contra la subida del IVA

La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció este miércoles que su partido llevará a cabo una "campaña de rebelión" contra la subida del IVA que plantea el Gobierno central, proponiendo mesas para firmar, charlas informativas en distritos y municipios y actos relacionados con este asunto.

En rueda de prensa posterior al Comité de Dirección de la formación, Aguirre aseguró que en estos momentos de crisis, uno de los problemas "más graves" que tiene la economía es que los autónomos y los pequeños y medianos empresarios "no pueden hacer frente a sus pagos porque ellos no reciben el pago por los servicios que han prestado y por lo que se les debe".

A su juicio, el Gobierno central debe cumplir la proposición aprobada por el Congreso de los Diputados en la que se dice que el IVA debe pagarse con el criterio de caja y no de devengo. "No se le puede exigir a nadie y menos a un autónomo o empresario que pague el IVA de una factura que no ha cobrado y mucho menos si quien el que debe es una Administración Pública" indicó, al tiempo que dijo que "no se puede arruinar a autónomo, menos cuando las administraciones le deben el doble de esa cantidad".La dirigente regional afirmó que con esta campaña pretenden pedir al Ejecutivo de la nación que no proceda a esta subida del IVA que, a su entender, "va a tener unas consecuencias lamentables para la economía, que bastante maltrecha está ya".

Además, precisó que se van a rebelar contra la subida del impuesto, no contra el pago del mismo, y resaltó que esta subida, que será del 16 al 18 por ciento, será "lamentable" en el sector turístico, ya que en otros países este tributo se está bajando, lo que hace que España no pueda competir "en igualdad de condiciones".
Fuente: MDO/EP 10-03-2010

Atentos, ZP prepara un golpe de mano

El cambio de la pobre Nieves Goicoechea, tan buena chica como reflejo de la inconsistencia intelectual y profesional del poder zapaterista, y su sustitución por el taimado Monteira, más que leonés "estrictu sensu" un paisano con piel de gallego resabiado, viene a confirmar que Zapatero algo perpetra.

A su alrededor todo se desmorona y el tingladete de la antigua farsa que se había montado para mayor honra y gloria propia y disfrute de sus innumerables deudos se viene abajo como un mal soufflé.

Paro, déficit, deuda, ruina, incompetencia, futuro hipotecado, generaciones enteras perdidas, desconfianza, mentira...son algunas de las perlas que el zumbado presidente nos deja en el baúl de su herencia. ¿Alguien le habrá dicho a este chico cuatro cosas? Porque sigue conduciéndose como si fuera de verdad.

Copago medicinas, sacrificios varios
Digámoslo claramente: este tipo todavía vive en el Palacio de la Moncloa porque ni la oposición es capaz de poner asedio y, sobre todo, porque UGT y CCOO le vienen amparando por dinero en una operación que se estudiará en los anales del "sindicalismo amarillo" y esperpéntico en las próximas generaciones.

De lo contrario, si las barricadas estuvieran levantadas en las calles y pueblos de España, que es lo que corresponde ante el estado lamentable de la situación, Zapatero duraría dos Telediarios hechos por esas simpáticas chicas de su amigo Roures y sus cenizas políticas serían esparcidas en el averno.

Pero todo tiene un límite. No habrá un euro de rescate europeo si antes no demuestra que es capaz de poner la casa
en orden y, sobre todo, atajar el déficit y el despilfarro.

Por de pronto, introducir el copago de las medicinas, abaratar el proceso sanitario y garantizar su futuro y el de las pensiones.

Suprimir organismos fatuos
Cualquier mediano sentido común sabe que esto no se arregla si no se corta por lo sano. Lo ideal sería suprimir una pléyade de sacacuartos que no sirven para nada. Empezando por el Senado, una cámara de los horrores y del gasto inusitado. Si los ciudadanos supieran en que se dilapida su dinero aquí los colgarían por los redaños.
Vendría luego el Consejo de Estado, las diputaciones, y un largo etc… Se llevan la parte del león de nuestros impuestos y a cambio nos dan patadas en la entrepierna.

A la desesperada
El hecho cierto es que suenan tambores de guerra en Moncloa. Los 700 asesores de Zapatero y su gastosa esposa Sonsoles Espinosa -¡que jeta tiene esta susodicha!- están que no les llega la camisa al cuello. Observar como una ola de indignación popular se dirige hacia ellos y temen el tsunami del pueblo levantado en coraje.

Les van a birlar sus mamandurrias y sus pesebres a nada que se descuiden. Y ante ello hay que levantar barricadas para impedir que el pueblo llano asalte su palacio de invierno particular levantado con nuestro dinero.

A partir de ahora vamos a ver y contemplar una serie de medidas de Zapatero, tomadas a tontas y a locas, que cree le van a servir para capear el temporal y resistir el desgaste y la pira. Los lerdos siempre confunden valor y precio.
Tengo para mí que ya es demasiado tarde.


Graciano Palomo es periodista, analista político y editor de Ibercampus.es

martes, 9 de marzo de 2010



Sócrates




Nació en Atenas el año 470 a. c. de una familia, al parecer, de clase media. Su padre era escultor y su madre comadrona, lo que ha dado lugar a alguna comparación entre el oficio de su madre y la actividad filosófica de Sócrates. Los primeros años de la vida de Sócrates coinciden, pues, con el período de esplendor de la sofística en Atenas.

El interés de la reflexión filosófica se centraba entonces en torno al ser humano y la sociedad, abandonando el predominio del interés por el estudio de la naturaleza. Probablemente Sócrates se haya iniciado en la filosofía estudiando los sistemas de Empédocles, Diógenes de Apolonia y Anaxágoras, entre otros. Pero pronto orientó sus investigaciones hacia los temas más propios de la sofística.



Pensamiento

Sócrates no escribió nada y, a pesar de haber tenido numerosos seguidores, nunca creó una escuela filosófica. Las llamadas escuelas socráticas fueron iniciativa de sus seguidores. Acerca de su actividad filosófica nos han llegado diversos testimonios, contradictorios entre ellos, como los de Jenofonte, Aristófanes o Platón, que suscitan el llamado problema socrático, es decir la fijación de la auténtica personalidad de Sócrates y del contenido de sus enseñanzas. Si creemos a Jenofonte, a Sócrates le interesaba fundamentalmente la formación de hombres de bien, con lo que su actividad filosófica quedaría reducida a la de un moralista práctico: el interés por las cuestiones lógicas o metafísicas sería algo completamente ajeno a Sócrates. Poco riguroso se considera el retrato que hace Aristófanes de Sócrates en "Las nubes", donde aparece como un sofista jocoso y burlesco, y que no merece mayor consideración.

Más problemas plantea la interpretación del Sócrates platónico: ¿Responden las teorías puestas en boca de Sócrates en los diálogos platónicos al personaje histórico, o al pensamiento de Platón? La posición tradicional es que Platón puso en boca de Sócrates sus propias teorías en buena parte de los diálogos llamados de transición y en los de madurez, aceptándose que los diálogos de juventud reproducen el pensamiento socrático. Esta posición se vería apoyada por los comentarios de Aristóteles sobre la relación entre Sócrates y Platón, quien afirma claramente que Sócrates no "separó" las Formas, lo que nos ofrece bastante credibilidad, dado que Aristóteles permaneció veinte años en la Academia.


El rechazo del relativismo de los sofistas llevó a Sócrates a la búsqueda de la definición universal, que pretendía alcanzar mediante un método inductivo; probablemente la búsqueda de dicha definición universal no tenía una intención puramente teórica, sino más bien práctica. Tenemos aquí los elementos fundamentales del pensamiento socrático...

Los sofistas habían afirmado el relativismo gnoseológico y moral. Sócrates criticará ese relativismo, convencido de que los ejemplos concretos encierran un elemento común respecto al cual esos ejemplos tienen un significado. Si decimos de un acto que es "bueno" será porque tenemos alguna noción de "lo que es" bueno; si no tuviéramos esa noción, ni siquiera podríamos decir que es bueno para nosotros pues, ¿cómo lo sabríamos? Lo mismo ocurre en el caso de la virtud, de la justicia o de cualquier otro concepto moral. Para el relativismo estos conceptos no son susceptibles de una definición universal: son el resultado de una convención, lo que hace que lo justo en una ciudad pueda no serlo en otra. Sócrates, por el contrario, está convencido de que lo justo ha de ser lo mismo en todas las ciudades, y que su definición ha de valer universalmente. La búsqueda de la definición universal se presenta, pues, como la solución del problema moral y la superación del relativismo.

¿Cómo proceder a esa búsqueda? Sócrates desarrolla un método práctico basado en el diálogo, en la conversación, la "dialéctica", en el que a través del razonamiento inductivo se podría esperar alcanzar la definición universal de los términos objeto de investigación. Dicho método constaba de dos fases: la ironía y la mayéutica. En la primera fase el objetivo fundamental es, a través del análisis práctico de definiciones concretas, reconocer nuestra ignorancia, nuestro desconocimiento de la definición que estamos buscando. Sólo reconocida nuestra ignorancia estamos en condiciones de buscar la verdad. La segunda fase consistiría propiamente en la búsqueda de esa verdad, de esa definición universal, ese modelo de referencia para todos nuestros juicios morales. La dialéctica socrática irá progresando desde definiciones más incompletas o menos adecuadas a definiciones más completas o más adecuadas, hasta alcanzar la definición universal. Lo cierto es que en los diálogos socráticos de Platón no se llega nunca a alcanzar esa definición universal, por lo que es posible que la dialéctica socrática hubiera podido ser vista por algunos como algo irritante, desconcertante o incluso humillante para aquellos cuya ignorancia quedaba de manifiesto, sin llegar realmente a alcanzar esa presunta definición universal que se buscaba.


Esa verdad que se buscaba ¿Era de carácter teórico, pura especulación o era de carácter práctico? Todo parece indicar que la intencionalidad de Sócrates era práctica: descubrir aquel conocimiento que sirviera para vivir, es decir, determinar los verdaderos valores a realizar. En este sentido es llamada la ética socrática "intelectualista": el conocimiento se busca estrictamente como un medio para la acción. De modo que si conociéramos lo "Bueno", no podríamos dejar de actuar conforme a él; la falta de virtud en nuestras acciones será identificada pues con la ignorancia, y la virtud con el saber.


En el año 399 Sócrates, que se había negado a colaborar con el régimen de los Treinta Tiranos, se vio envuelto en un juicio en plena reinstauración de la democracia bajo la doble acusación de "no honrar a los dioses que honra la ciudad" y "corromper a la juventud". Al parecer dicha acusación, formulada por Melitos, fue instigada por Anitos, uno de los dirigentes de la democracia restaurada. Condenado a muerte por una mayoría de 60 o 65 votos, se negó a marcharse voluntariamente al destierro o a aceptar la evasión que le preparaban sus amigos, afirmando que tal proceder sería contrario a las leyes de la ciudad, y a sus principios. El día fijado bebió la cicuta.


La influencia de Sócrates


Sócrates ejercerá una influencia directa en el pensamiento de Platón, pero también en otros filósofos que, en mayor o menor medida, habían sido discípulos suyos, y que continuarán su pensamiento en direcciones distintas, y aún contrapuestas. Algunos de ellos fundaron escuelas filosóficas conocidas como las "escuelas socráticas menores", como Euclides de Megara (fundador de la escuela de Megara), Fedón de Elis (escuela de Elis), el ateniense Antístenes (escuela cínica, a la que perteneció el conocido Diógenes de Sinope) y Aristipo de Cirene (escuela cirenaica).

lunes, 8 de marzo de 2010

José Ortega y Gasset (Madrid, 1883 - 1955) Filósofo y ensayista español.
Su pensamiento, plasmado en numerosos ensayos, ejerció una gran influencia
en varias generaciones de intelectuales.















Hijo del periodista José Ortega Munilla, hizo sus estudios secundarios en el colegio de Miraflores del Palo (Málaga) y los universitarios en Deusto y Madrid, en cuya universidad se doctoró en Filosofía y Letras con una tesis sobre Los terrores del año mil (1904), subtitulada Crítica de una leyenda. Entre 1905 y 1908 completó sus estudios en Leipzig, Berlín y Marburgo, donde asistió a los cursos del neokantiano Hermann Cohen.

Fue catedrático de Metafísica (su titular anterior había sido Nicolás Salmerón) de la Universidad de Madrid entre 1910 y 1936. En 1916 fue designado académico de la de Ciencias Morales y Políticas. Fundó la Revista de Occidente (1923-1936), la publicación intelectual más abierta al pensamiento europeo de nuestro siglo. Aneja a ella ha funcionado una editorial que, así como su salón de tertulias, ha representado la más selecta modernidad intelectual de su época.

Elegido diputado al proclamarse la república, fundó con Marañón y Pérez de Ayala la Agrupación al Servicio de la República. A partir de 1936 vivió en Francia, Holanda, Argentina y Portugal. Regresó a España en 1945 y residió (salvo viajes al extranjero, especialmente a Alemania) en Madrid. En 1948 fundó con su discípulo, el prestigioso Julián Marías, el Instituto de Humanidades.

Ortega ocupó un lugar de privilegio en la historia del pensamiento español de las décadas centrales del siglo XX. Maestro de varias promociones de jóvenes intelectuales, no sólo fue un brillante divulgador de ideas sino que elaboró un discurso filosófico de notable originalidad.

Gran parte de su actividad se canalizó a través del periodismo, un mundo que conocía por motivos familiares y se adecuaba perfectamente a la esencia de sus tesis y a sus propósitos de animar la vida cultural del país. Además de colaborar en una extensa nómina de publicaciones, fundó el diario El Sol (1917), la revista España (1915) y la Revista de Occidente (1923).

En sus artículos y ensayos trató temas muy variados y siempre incardinados en la actualidad de su época, tanto de filosofía y política como de arte y literatura. Su obra no constituye una doctrina sistematizada sino un programa abierto del que son buena muestra los ocho volúmenes de El espectador (1916-1935), donde vertió agudos comentarios sobre los asuntos más heterogéneos.

No obstante, como denominador común de su pensamiento puede señalarse el perspectivismo, según el cual las distintas concepciones del mundo dependen del punto de vista y las circunstancias de los individuos, y la razón vital, intento de superación de la razón pura y la razón práctica de idealistas y racionalistas. Para Ortega, la verdad surge de la yuxtaposición de visiones parciales, en la que es fundamental el constante diálogo entre el hombre y la vida que se manifiesta a su alrededor, especialmente en el universo de las artes.

Los Reyes Católicos: La unidad dinástica


En 1469 tuvo lugar el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Ambos pertenecían a las familias reinantes en Castilla y Aragón donde reinaban diferentes ramas de la dinastía Trastámara.

Tras morir Enrique IV estalló la guerra civil en Castilla. La hermana, Isabel de Castilla, que contaba con el apoyo de Aragón, y la presunta hija, Juana "la Beltraneja", apoyada por Portugal, se enfrentaron en un conflicto que culminó con la batalla de Toro en 1476 y la paz de Alcaçovas con Portugal en 1479. Isabel I era reconocida como reina de Castilla.

Ese mismo año de 1479, Fernando I era coronado rey de Aragón. Culminaba la unión dinástica entre los dos reinos más poderosos de la península. Los nuevos reyes se aprestaron a conseguir la unión peninsular bajo su corona.

En enero de 1492 culminó la conquista del reino nazarí de Granada. Acababa así la Reconquista y la presencia musulmana en la península.

Con Portugal, los ya conocidos como Reyes Católicos
, intentaron infructuosamente la unión matrimonial.

Finalmente, tras morir Isabel, Fernando el Católico conquistó Navarra en 1512. En 1515 se declaró la unidad de Navarra a Castilla.

Anteriormente, con la firma del tratado de Barcelona en 1493, Aragón había recuperado de Francia los territorios ultrapirenaicos del Rosellón y la Cerdaña, y, Castilla había concluido en 1496 la conquista de Canarias.

Había concluido el proceso de unificación de España
. La unión era, sin embargo, una unión dinástica. Bajo los mismos monarcas, los distintos reinos siguieron manteniendo diferentes leyes e instituciones.


LA PROFECÍA DE MAGALLANES


El mar estaba inquieto, el cielo oscuro por nubes cenicientas apagado, con fulgor inseguro, empezaba a asomarse la alborada; cerrando los Confines de Occidente, brotaban de las sombras lentamente las titánicas cumbres de los Andes, y en toda su hosquedad Naturaleza mostraba la magnífica fiereza con que sabe vestir los hechos grandes.

Y entre esa majestad, sobre las olas que el continuo vaivén tornaba pálidas las cuatro carabelas españolas se alzaban atrevidas y gallardas; sobre la inmensa superficie solas, las quillas en el mar, la enseña al viento lanzaban en su arrojo un desafío al oscuro nublado, al mar bravío, al ígneo rayo y al ciclón violento.

¡Jamás ante el poder de un elemento temblaba aquella Raza de titanes! Hasta el mar cuando fiero se alborota humilla su poder ante una flota como aquella de Hernando Magallanes.

El era su Almirante. Sobre el puente de la nave izadora de la enseña iba el bravo marino, alta la frente, la mirada aguileña escrutando orgullosa el Occidente: es que allá, separados los pilares que forman la gigante cordillera, dejaban paso abierto hacia otros mares, es que la audaz quimera que en su mente genial alentó un día ante la faz de la Creación entera proclamando su gloria se cumplía...

Magallanes habló; sus ojos de ave brillaban encendidos de entusiasmo, los bravos marineros de la nave le escuchaban hablar, mudos de pasmo,y aun las nubes que en lo alto se cernían, y hasta el agua sin fin del mar Atlan te absortas parecían escuchando la voz del Almirante.

–¡Ya es hora! –dijo–. ¡Un mundo nos espera tras del que hoy se divide a nuestro paso ¡Sigamos nuestra ruta aventurera por los mares ignotos al ocaso !Es infinito el mar, la vida corta, nuestro poder, pequeño, ¡Pero no os arredréis! ¿Qué nos importa que se acabe la vida en el empeño? ¡No importa que muramos! Las estelas que dejan nuestras raudas carabelas jamás han de borrarse; por su traza vendrán para buscar nuevos caminos otros bravos marinos de nuestra Religión y nuestra Raza; de España y Portugal, la raza ibera cuyos hijos, unidos como hermanos, a la sombra van hoy de una bandera; portugueses e hispanos, bogamos juntos tras la misma suerte...

Españoles, ¡Quién sabe si algún día se unirá vuestra Patria con la mía en un lazo de amor eterno y fuerte!
Calló; todos callaban de solemne estupor sobrecogidos; los bravos corazones palpitaban con rápidos latidos, y tendiendo los brazos a Occidente, por donde un nuevo mundo aparecía, el marino vidente acabó la asombrosa profecía: – Esas costas y esas otras cordilleras también serán iberas cuando naves de Iberia con sus quillas surquen aquel
Estrecho que allí asoma; desde las dos orillas les darán para bienes en su idioma...

¿Qué importa nuestra muerte si con ella ayudamos al logro de este sueño? Si la muerte es tan bella, ¿Qué importa sucumbir en el empeño? ¡Adelante, hijos míos! –gritó transfigurado, el Almirante–.Y los cuatro navíos temblaron a las voces de: ¡Adelante!..

Hincháronse las velas; en el mástil derecho la enseña tremoló, las carabelas embocaron audaces el Estrecho...Y entonces, estallando de repente la fiera tempestad que amenazaba, rugió por los espacios imponente cual monstruo colosal que se destraba; aullaba el huracán, el mar bramaba alzándose feroz en ronco estruendo y la Creación entera parecía que presa de pavor se estremecía ante el empuje del ciclón tremendo.

¡Era un himno triunfal que nubes y olas con su música fiera cantaban a las naves españolas,embajadoras de la Raza Ibera!

Inquisición y confianza

La Inquisición española es una de las instituciones más controvertidas de la historia y con mayor influencia en el pensamiento. Surgida en el mediodía francés en el siglo XIII, se implantó en Castilla en 1478. Aunque desapareció oficialmente en el siglo XIX, todavía queda mucha investigación para conocer la mentalidad y los parámetros que la pusieron en marcha y la sostuvieron durante tantos siglos.
Que nadie deba ser juzgado por sus ideas forma parte de la civilización de la confianza que todos los que buscamos la verdad estamos obligados a construir. Pero esa confianza sólo es posible cuando se aprende a convivir respetando las opiniones de los demás. En este libro se ofrecen las claves históricas, la mentalidad que produjo esa institución y las causas que llevaron a su desaparición. Entender esas razones es fundamental para erradicar la mentalidad inquisitorial, una secuela de la Inquisición que anida actualmente en el corazón de hombres y mujeres de diversas maneras de pensar.


José Carlos Martín de la Hoz. Licenciado en Ciencias Geológicas por la Universidad Complutense de Madrid y Doctor en Teología (Especialidad de Teología Histórica e Historia de la Teología) por la Universidad de Navarra. Investigador del Instituto de Historia de la Iglesia de la Universidad de Navarra. Fundador de las Academias de Historia Eclesiástica de Sevilla y Valencia, de las que ha sido Secretario General. Forma parte del Instituto para el estudio de la Escuela de Salamanca. Entre sus publicaciones destacan: La Iglesia en América: Siglos XVI-XX (Madrid, 1992), La violencia y el hecho religioso (Córdoba, 1995), la edición crítica de las Relecciones Escriturísticas inéditas de Domingo de Soto (Salamanca 2005), Causas de Canonización y milagros (Bilbao 2009) y la Historia de la Iglesia en España (Madrid 2009). También es autor de diversos trabajos de divulgación sobre cuestiones controvertidas de Historia de la Iglesia: como la obra en tres volúmenes, Enigmas de la Iglesia (Córdoba, 1996 y 1997, Valencia 1998). Coordina el grupo de investigación Confianza y hecho religioso, sobre el problema teológico de la Inquisición, acerca de lo que ha publicado diversos trabajos en revistas especializadas.
Obsevación: Os recomiendo la lectura de este libro que podeís comprar: http://www.homolegens.com/catalogo